Nuestra historia comenzó hace casi diez años, mucho antes de tener un local.
Todo empezó con una idea, muchas ganas de trabajar y algo que siempre estuvo presente en nosotros: el espíritu emprendedor.
Hay algo muy importante que forma parte de nuestros comienzos.
Durante muchos años él trabajó como guardavidas y fue gracias a ese esfuerzo, a esas temporadas de trabajo y al sueldo que fuimos destinando a este proyecto, que pudimos dar nuestros primeros pasos e invertir en este sueño.
Pero esta historia no empezó solamente con una inversión. También empezó mucho antes, con algo que ella llevaba dentro desde muy chica.
Siempre fue una vendedora nata. Le gustaba emprender, estar en movimiento y encontrar maneras de generar algo propio. Siempre estaba vendiendo algo. Disfrutaba del trato con la gente, de generar confianza y de ayudar a cada persona a encontrar lo que necesitaba.
Sin darnos cuenta, cada uno venía preparándose para este camino desde lugares muy distintos.
Por un lado, el trabajo, el compromiso y las ganas de construir un futuro mejor. Por el otro, la pasión por las ventas, la cercanía con las personas y esa capacidad especial de hacer sentir bien a quienes la rodeaban.
LEONNAS nació justamente de esa unión: del esfuerzo compartido, de complementarnos y de animarnos a apostar juntos por un mismo sueño.
Por aquellos años empezamos viajando para buscar mercadería, aprendiendo sobre la marcha y vendiendo por pedido. Muchas veces llevábamos los productos a las casas de las clientas o retiraban por nuestro hogar. No teníamos grandes recursos, pero sí muchísimas ganas de salir adelante.
Arrancamos con una moto, después llegó el auto y poco a poco fuimos avanzando. Cada paso era fruto del esfuerzo, del trabajo diario y de la decisión de seguir apostando por este proyecto.
Con el tiempo apareció una idea que cambiaría nuestra historia: dedicarnos de lleno al calzado.
Él veía el potencial que tenía ese rubro y ella encontró una conexión muy especial. Su abuelo había sido zapatero y provenía de Elda, España, conocida como la ciudad del calzado. Sin buscarlo, terminamos recorriendo un camino que, de alguna manera, ya formaba parte de su historia familiar.
Primero llegó un pequeño showroom. Después nuestro primer local, donde arrancamos con un mueble, algunas cajas y muchísima ilusión.
Fueron dos años de aprendizaje, de conocer a nuestras clientas y de construir confianza. Hasta que dimos otro gran paso y nos mudamos al local actual.
En plena pandemia tomamos una de las decisiones más importantes de nuestra vida: apostar por un espacio más grande. Muchos pensaban que era una locura, pero nosotros confiamos en el trabajo, en nuestras clientas y en el futuro.
Y esa apuesta valió la pena.
Hoy llevamos más de cuatro años en nuestro local actual y seguimos creciendo.
Pero la historia no terminó ahí.
Hace cuatro años también nació Leonnas Store, cumpliendo otro gran sueño. La moda femenina siempre fue una pasión para ella y poder tener su propio local de indumentaria era un objetivo que llevaba mucho tiempo esperando.
Así fue como LEONNAS comenzó a crecer en dos caminos que comparten la misma esencia: el calzado y la moda.
Siempre nos acordamos de algo que él decía cuando recién arrancábamos:
"Si nos metemos de lleno en el calzado, tenemos que llegar a vender 2.000 pares."
La verdad es que nunca supimos si hablaba de un año, de un mes o de un solo día. Pero quedó como una meta entre nosotros, de esas que parecen enormes cuando recién empezás.
Con los años crecimos, aprendimos y seguimos avanzando. Y hubo un diciembre en el que estuvimos muy cerca de esos 2.000 pares que parecían imposibles cuando arrancamos.
Pero con el tiempo entendimos algo importante.
Lo más valioso que construimos no fueron solamente los locales ni las metas alcanzadas.
Fue mirar hacia atrás y ver todo el camino recorrido. Ver cómo pasamos de vender por pedido, de un showroom y de un pequeño local, a construir dos espacios que hoy forman parte de la vida de muchas personas.
Porque más allá de los pares vendidos, lo que realmente nos llena de orgullo son las clientas que nos acompañan hace años, las que vuelven, las que nos recomiendan y las que forman parte de esta historia junto a nosotros.
También entendimos que cada uno aportó algo distinto y fundamental para que este sueño creciera.
Él siempre fue quien impulsaba nuevas ideas, el que buscaba mejorar, innovar y pensar cuál podía ser el próximo paso.
Y ella siempre fue el alma del equipo: la que disfruta del trato con las clientas, la que escucha, acompaña y hace que cada persona que entra al local se sienta bienvenida.
Quizás esa combinación fue la que nos trajo hasta acá.
LEONNAS nació del esfuerzo compartido, del trabajo en equipo y de la convicción de que, cuando dos personas se complementan y persiguen un mismo sueño, pueden construir algo muy especial.
Hoy seguimos trabajando con la misma pasión que el primer día. Buscando crecer, innovar y mejorar constantemente.
Porque más allá de los zapatos o la ropa, lo que realmente nos apasiona es conectar con las personas y hacerlas sentir bien.
Gracias por acompañarnos durante todos estos años, por confiar en nosotros y por permitirnos formar parte de tantos momentos importantes.
Esta historia empezó hace casi una década, pero estamos convencidos de que todavía queda mucho por escribir.
Con cariño,
Yas & Jere